Cuando sientas que te ahogas, que tu entorno te asfixia, corre.
Cuando sientas que el mundo cae sobre ti, huye.
Cuando nunca veas el sol, ni dentro ni fuera de tu corazón, márchate.
Cuando ya no puedas más, vete.
Cuando pierdas la ilusión, cuando te cueste levantarte por las mañanas, déjalo todo.
Cuando la gente amargada descargue sobre ti sus amarguras, huye.
Cuando en tu mente solo haya pensamientos negativos, vete.
Cuando sólo tristeza inunde tu alma, sal, grita, huye.
Empieza otra vida, sin saber si será mejor o peor, huye de la gente ruin y malintencionada que solo te perjudica. No mires atrás, olvida, céntrate en una nueva vida, inténtalo de cero. Nada que prolongue tu pena y malestar merece la pena. Nada. Ni el dinero, ni otra persona, ni la esperanza de que mágicamente cambie; nada. Lo que va mal, no va a cambiar si no hacemos nada.
Así que corre, huye, sal afuera, márchate y empieza una vida mejor. Quizá algunos problemas te sigan, pero muchos los dejarás donde surgieron. Y no le des más vueltas al pasado cuando estés lejos.
La vida es muy corta como para que otros nos hagan sufrir sin tener la culpa. No te dejes amargar. Haz aquello que te apetece hacer, donde te apetece estar. Busca tu sitio. Piensa en ti. No pierdas ni un instante, vete ya. No esperes mas, no lo pienses. Corre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

3 comentarios:
Vaya!!! Andamos igual...
Eso Isa, corre y no pares hasta....bueno ya sabes hasta donde....te espero.
Un besazo!!
También es bueno hechar raíces, en el terruño querido y con los amores queridos(familiares, pareja,animales, plantas), cenar 1 trozo de pan con queso y 1 copa de buen vino.
Publicar un comentario en la entrada