jueves, 28 de mayo de 2009

IGUALITARISMO


El otro día, bueno, un día no hace mucho, alguien (un hombre) me dijo que las feministas lo que quieren es ser hombres. No lo culpo por esta supina ignorancia. Hay una visión sesgada e incorrecta del propósito de las feministas en la vida. Empezando por el término, que a mi juicio no es correcto, porque se entiende como lo contrario del machismo, lo cual es totalmente erróneo.
Como ya propuse una vez en uno de estos artículos, el término correcto que debería de usarse es IGUALITARISMO, porque eso es en definitiva lo que pretenden las denominadas feministas, conseguir el igualitarismo para con los hombres en todos los ámbitos de la sociedad, igualitarismo que aún está lejos de alcanzarse. Y si hasta aquí hemos llegado (es decir, ya no estamos obligadas a ser amas de casa y tenemos voz y voto en ciertas cuestiones jurídicas) ha sido por la lucha de muchas mujeres que en el pasado arriesgaron todo, hasta sus propias vidas, para que las mujeres pudieran pensar libremente, expresar sus opiniones y librarse de la dependencia del varón, etc.

Estas mujeres se denominaron en su tiempo feministas, pero no pretendían volver el mundo al revés ni eran “mari-machos” ni nada parecido, ni conseguir, como sugiere el término como opuesto a “machismo”, una era de dominación de la mujer en que se discriminara, maltratara, considerara inferior, etc, al hombre. Nada más lejos de la realidad. Desde siempre el “feminismo” ha abogado por la igualdad de ambos sexos en todos los ámbitos de la vida. Ese es su primordial objetivo.

De modo que para que no haya más equívocos se debería renombrar la labor de todas las mujeres que se preocupan por que su libertad e igualdad sean reconocidas y puestas en práctica efectiva como IGUALITARIMO, no feminismo.

Por cierto, supongo que muchos hombres fomentaron el equívoco por pura conveniencia, y así una tiene que escuchar patochadas tales como las que me decía aquel hombre que he comentado al principio.
En la foto: Concepción Arenal, fundadora del feminismo, o mejor dicho, del igualitarismo en España en el siglo XIX.

5 comentarios:

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

Tú y yo tuvimos ayer el mismo deseo compartido, que no pudo ser; fuimos iguales y nos fue mal. La próxima vez desearé algo mejor para ti a ver si se cumple.

pilar dijo...

Que deseo???. qué deseo????, qué deseo????!!!!!!.....ummm, me quiero enterar.....jajajajaja.

Muy, muy, muy bueno el post Isa.

Un besazo!!

Európides dijo...

Hola Isabel.

He visto en el blog de Francisco José, que hacías alusión a la opinión que expresé sobre la falta o no de una Ministra o Ministro de Igualdad.

Sinceramente considero que no tendría que ser necesario en un país como España en donde la Constitución ya dice que no debe de existir distinción alguna por razón de sexo, raza, religión u opinión. Porque atendiendo a la equidad o igualitarismo como bien lo llamas, en ese caso también debería existir un Minitro-a contra el racismo, otro en defensa de la libre religión y otro para la libertad de expresión.

Sé que hay que trabajar aún mucho, para llegar a nivelar la balanza y que no exista ninguna distinción de ningún tipo y hay que corregir incluso el código penal, que ve como doble pena si una persona es condenada por malos tratos a su pareja por ejemplo a 4 años de cárcel, descartando el destierro, que se debería aplicar en casi todos los casos de malos tratos y no se aplica porque no se pueden aplicar dos penas por un mismo delito.

Eso hay que trabajarlo, hay que estudiarlo y hay que cambiarlo porque está mal, pero nadie lo hace y nadie lo cambia.

En el terreno laboral, un tanto de lo mismo. Realizando el mismo trabajo en muchos casos la mujer está peor pagada e incluso no se le da la misma cualificación que a un hombre, fruto de lo que nos viene de atrás, que el hombre trabajaba y la mujer en casa trabajaba el doble.

Hay muchos ejemplos más y podríamos hacer una lista interminable, pero espero que en el futuro se nivele la balanza en todos los sentidos, como esperamos todos.

Sobre los malos tratos con el resultado de muerte o asesinato, en cierta ocasión intenté razonar y buscar "los por qué", pero resultó una tarea difícil e imposible, porque el buscar un motivo o una razón, da la sensación de intentar justificar algo que no tiene justificación. Cuando no era esa mi intención, sino llegar al fondo del problema y causa. Aunque si antes no ocurría, lo que está claro es que algo ha cambiado que ha podido ser el detonante para que estos casos se disparen. Y esto me costó una lucha sin cuartel con una feminista que defendía a capa y espada su postura de que si pasaba eso es porque todos los hombres son... y merecerían..., etcétera.

Creo que en España muchas barreras ya han caído y pienso que estamos en la linea de conseguir la igualdad total y en todos los sentidos, pero eso lo irá asimilando la sociedad hasta que desaparezca todo resquicio de diferencias.

Buenos artículos y reflexiones en tu blog (me ha gustado mucho el de la Copa del Rey entre otros), te expreso mi felicitación y perdona por haberme extendido tanto, pero no quería que tuvieras una idea equivocada de lo que pienso de la mujer o del hombre, porque para mi, ante todo, somos personas y no nos tendríamos que diferenciar en nada.

Un saludo.

Isabel dijo...

Hola Európides, gracias por comentarme. Sí, tal como tú lo planteas tienes razón. En primer lugar, desde luego no debería hacer falta una ministra de igualdad, pero a la vista está en la vida diaria que sí la hace, aunque a veces parezca que es más un adorno que una persona productiva.
Igualdad laboral... Vengo de una tierra con dos sectores muy tradicionales: uno es el calzado. Si te contara las desigualdades reales que se producen en las fábricas, te costaría creerlo. Ejemplos de conocidas, amigas. A una el jefe le dijo que él no tenía culpa de que fuera una mujer, y por eso le paga la mitad que a su compañero cuando ella trabaja mucho más.
Los malos tratos... pues yo también he pensado en el origen y la causa pero como tú bien dices no es fácil hallarla. Supongo que está muy asociada con el machismo que viene de antaño y la frustración del hombre que se ha criado bajo esos principios y que ahora ve cómo la mujer tiene su independencia y sale y se relaciona con los demás. Es una cuestión por tanto de educación errónea y choque de principios, por resumir.
Me alegro de que creas en la igualdad, si todos los hombres se dieran cuenta de que se consigue mucho mas colaborando en vez de separando... La sociedad iría mejor.
Saludos

Európides dijo...

No has dicho el nombre de esa tierra Isabel, pero me vienen a la cabeza Elda o Elche, que son ciudades en donde el calzado es uno de los sectores más importantes.

A ese mal Jefe lo que le haría falta por una parte es una buena denuncia y por otra, que tras perder todos sus bienes, tuviera que recurrir a una empresa en donde la dueña fuera una mujer y que ya lo conociera por sus actos.

Ahí me iba a reir yo, viendo por donde sale una persona carente de humildad, prepotente y que roza o mejor dicho, que sobrepasa lo absurdo en los tiempos en que vivimos.

Ciertamente, hay mucho que trabajar mientras existan energúmenos creídos como este que mencionas, que ve su superioridad en su situación y puesto, sin darse cuenta que en realidad no es nada más que un machista y un sexista que carece de neuronas para evolucionar.

Saludos Isabel y gracias a ti por contestar.