lunes 18 de mayo de 2009

El español en segunda línea

La propuesta de Mayor Oreja de promover el español como segunda lengua de Europa después del inglés me parece excelente. El español es la tercera lengua más hablada del mundo por número de hablantes, después del inglés y el chino. Así que el hacer de ella la segunda en importancia en Europa me parece de lo más acertado. Sobre todo si pensamos en lo que ello podría significar. Un incremento del turismo en nuestro país, que ya que las demás industrias no funcionan, al menos que lo hagan los servicios turísticos. Más academias de español, más profesores…

Pero no todo acaba ahí. Yo les propondría a los señores que ganen las elecciones para el parlamento europeo, y también al gobierno, que nos promocionen. ¡Salgan y véndannos! En España tenemos productos buenísimos y famosos que no se exportan, o no lo hacen lo suficiente. El jamón serrano debería figurar en un lugar principal de las estanterías de cada supermercado europeo, como ya lo hace el “salame” italiano. Los italianos sí saben promocionarse. Todos sus productos son famosos, creo que no hace falta que los enumere. ¿Y los españoles? A la cola, como siempre. El aceite de oliva, es el italiano el más famoso. El queso, el francés. Pero si nosotros tenemos un aceite de oliva de calidad superior, y, si se empeñan, el queso manchego podría tomar la delantera, el vino de La Rioja y otras regiones, etc, etc. ¿Y qué me decís del turrón en Navidad? El bombazo. Ahora los italianos están promocionando su delicioso Panettone; en España hay muchos y más variados dulces por el estilo, ¡pero no salen! Todos estos productos, con un poco de promoción y apoyo por parte del gobierno, serían en pocos años los reyes de los supermercados extranjeros. Y con ello aumenta nuestra fama y turismo. Que buena falta nos hace. Podrían tomar ejemplo de Zara, o de la discográfica que promociona a Enrique Iglesias, que en Inglaterra les encanta.

Por otra parte, está el tema restaurantes. Lo que hay en Inglaterra son algunas cadenas que venden su comida como española pero que es de la precocinada y artificial (la he probado). Si el gobierno diera un incentivo a chefs y cocineros para que salgan por Europa a montar restaurantes de calidad pero asequibles (y no con empleados que calientan la comida en el microondas) y embutir a los guiris de paellas, tapas y tortillas españolas (para empezar), aunque sean locales de comida para llevar, nos beneficiaría muchísimo. En Cowley Road, un barrio de Oxford caracterizado por su amplia diversidad cultural, hay montones de restaurantes italianos, americanos, brasileños, indios, tailandeses, chinos, polacos, y podría seguir. Españoles, ni uno. NI UNO. Le vaticino al que ponga solamente un puesto de comida española para llevar que se forraría. Literalmente. Pero nadie tiene la iniciativa. Así “semos” los españoles. Perdiendo oportunidades. Sólo hace falta un poco de empuje, iniciativa y voluntad.

2 comentarios:

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

No pides tú nada, Isa. Es cierto que el español, por fortuna, es una marca internacional que promocionamos poco. Deberíamos apostar más por un idioma que es el segundo de Estados Unidos pero que en España hay quien se niega a que lo aprendan los jóvenes.

Félix Albo dijo...

Chica! Qué hambre leyendo tu blog, así a primera hora de la mañana.

Ahora mismo me preparo un desayuno tipical spanish con su tostadica de pan de pueblo con aceite de oliva de mi tierra con unas tajás de jamón de Guijuelo, leche Ceta, colacao de Nutrexpa, u trocito de turrón El Lobo y un par de Miguelitos de La Roda.

Ole.

Gracias por comentar que te gustaron los cuentos. Para mí fue un placer contarlos.

Un gusto.

Felix