Ésta es sin duda la contrapartida de las vacaciones... el regreso, el duro, temido y triste regreso. Pero me queda un buen sabor de boca de unas vacaciones estupendas. En cuanto al tiempo no me equivoqué, una vez más la lluvia vino tras de mí como una sombra agorera y con ella el frío. Pero no me importó. Recuerdo aquella primera noche de cumpleaños, la cena repleta de risas, disparates, comentarios, sangría, cerveza, asado... ¡¡uy!! y luego la juerga loca en el pub, las fotos a troche y moche, y esa foto también con el morenazo y guapetón fotógrafo... Después vinieron días de salir, de ver procesiones (en Semana Santa, es lo que toca), o sea, de plantones bajo el rocío despiadado de la noche al son de los tambores (Pilar no me lo perdona... ja ja). Días también de saborear las reuniones familiares, jugar con el gato, con mi sobrinito (¡qué grande lo encontré ya!), hacer recados e ir de excursión aquí y allá. Días de pensar en la vida, en el destino, de deshacer planes y hacer otros distintos, y sobre todo, días de mantenerme alejada del ordenador...
Y la vuelta a este lugar se me hace tan amarga... Pero yo sigo con mis planes.
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4 comentarios:
No, no te lo perdono...jajajaj. Ya me echas de menos????!!!!!. Un beso, estamos en contacto;)
¿Has cumplido años y no me has dicho nada? Bueno, yo también estoy de vuelta y espero tus noticias. Besos
Francisco... Argentina te ha borrado la memoria, ja ja... El cumpleaños era el de Pilar y otra amiga común, el mío fue en Diciembre, a pocos días del tuyo!! Bueno, ¿qué tal la vuelta? ¿Depre post-vacacional?
Pues sí, depre post-vacacional. Todo genial y la gente fantástica. Ojalá te hubieras animado...
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