jueves, 23 de abril de 2009

Las declaraciones del delegado del Gobierno para la violencia de género... brillantes

Por fin. Por fin se oye decir algo sensato sobre la violencia de género. El delegado del gobierno para la violencia de género no podía haber estado más acertado en sus declaraciones sobre el machismo y el problema de la segregación escolar entre niños y niñas. Cito: «la segregación de alumnos en los colegios "impide la identificación con los valores" de las personas del otro sexo y crea "muros entre hombres y mujeres"»; «el problema de la violencia y de la desigualdad es no identificarse con el otro" por lo que si los niños se escolarizan separados de las niñas las verán como "un desigual, un otro distinto a lo que ellos son como hombres (...) con todo lo que ello supone, especialmente en la violencia de género".»; «Hay que trabajar en ese compartir y habrá momentos en que estarán juntos y otros separados, pero no siempre separados como un mandato", ha añadido Lorente, quien opina que no hay que usar el diferente desarrollo cognitivo "para enfrentar"».

Con respecto a un artículo que leí unas semanas atrás sobre un estudio acerca de las ventajas de estudiar separadamente, alegando razones de distracción, Lorente «ha planteado con ironía si también se debería aplicar esa separación según los orígenes, el poder adquisitivo o el barrio donde se vive, lo que llevaría este argumento al "absurdo". "No es bueno que cuando tenemos que facilitar lo que es la participación de los ciudadanos, hombres y mujeres, en la sociedad los separemos por elementos que limitan esa convivencia alrededor del desarrollo de elementos cognitivos"». (Fuente: http://www.elmundo.es/).

Debemos tender hacia la igualdad, que se consigue compartiendo, creciendo juntos e identificándonos como personas, más allá de sólo como hombres o como mujeres. Se tiene que diluir tanta diferenciación entre ambos sexos. ¿Que estudiar juntos provoca distracción, sobre todo entre las niñas? (decía el estudio), pues muy bien, eso es la vida. Al menos, será una distracción útil. ¿Qué saben del otro sexo los niños o niñas que jamás han convivido con ellos? Pues hasta les temen... Los ven como alienígenas a los que no deben acercarse. Quizá exagere, pero me parece lo más antinatural que puede tener nuestra sociedad. La desigualdad física entre hombres y mujeres se debería de aprender a ver como algo natural y no extrapolable en absoluto a otros campos (laboral, cognitivo, doméstico, etc), ni emplearse como pretexto para discriminar, segregar o maltratar. Utópicamente, hombres y mujeres deberían colaborar entre sí compensando las diferencias físicas y supliendo lo que el otro posee en menor medida, como la fuerza física, por ejemplo, mayor en los hombres, mientras que las mujeres poseen más resistencia, por ejemplo al dolor.

Aunque aún estamos lejos de alcanzar estas metas, al menos hablar de ello es un comienzo.

2 comentarios:

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

Cómo molas cuando te pones así...

pilar dijo...

Si Isa, cuanto antes entendamos que hay que educar en igualdad, mejor nos irá y no sólo en las escuelas, sino también en las familias, en la televisión, en todo...Un beso!!