
Bajo pena de exclusión social y ridículo entre miembros del mismo departamento:
- Queda prohibido saludar o hablar con miembros de otros departamentos, aunque éstos se sienten enfrente (excepto por necesidad profesional, como reuniones)
Yo, por ejemplo, me siento enfrente de “los currantes de Teruel: rara ella, raro él”. Y jamás nos hemos dirigido la palabra. - Queda prohibido dar los buenos días por la mañana, hay que entrar como los perros.
A veces, al rato de llegar por la mañana, me giro y veo que ya ha llegado todo el mundo y ni me he enterado cuándo. - Queda prohibido saludar al coincidir con alguien en el ascensor (de otro departamento, claro), excepto nuestro apuesto jefazo, doble de Robert Redford.
- Queda terminantemente prohibido coger dulces que pertenecen a otros departamentos al pasar.
O sea, que ni se habla ni se toca. - Queda prohibido trabajar amenamente y conversar con los demás. En todo momento se guardará un silencio sepulcral cual biblioteca de monasterio.
- Los descansos se tomaran entre los miembros del mismo departamento, y se dirigirán juntos en tropel hacia el “tea point”.
- El sistema de refrigeración estará siempre a una temperatura que mantenga fresquitos (y tanto) y bien despiertos a los empleados.
Al margen de estas normas, el procedimiento habitual de trabajo es:
- Uno NO tiene al jefe o manager todo el día tras su cogote, mandando y presionando (las reuniones con éste son normalmente mensuales, a veces incluso menos frecuentes). La responsabilidad de su trabajo la asume cada uno, y de todas formas todo está relacionado y sabrán perfectamente cuando uno lleva a cabo sus tareas con eficiencia y cuando no. De esta forma, uno trabaja más cómodamente y más a gusto.
- Los jefes o managers no muestran arrogancia o superioridad, sino que tratan a los empleados de escala inferior más de igual a igual, con afabilidad y desenfado (incluido nuestro “Robert”, pieza importante en la empresa, muy simpático con todo el mundo).
Nota: el edificio de las oficinas es nuevo y está todo bastante bien organizado. Lo único que desentona es la ropa de la (mayoría, digamos) gente, incapaces de vestir prendas que combinen o sean agradables de mirar.
Obviamente, todo está escrito en clave de humor... :) (bueno, lo del procedimiento habitual de trabajo es cierto)

2 comentarios:
jajajaja...mujer lo habia pillado. Y bueno trabajar con Robert, no tiene que estar nada, nada mal!!!
Beso!!
Madre mía!!! ¿Te pagan o tienes que pagarles tú a ellos por dejarte trabajar?
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