El otro día le comentaba a alguien lo rápido que se me ha pasado esta primera década del siglo XXI. Siguiendo con la tipicidad de todo final de año, uno recapitula y se para a pensar en lo que los últimos tiempos le han supuesto. Y como además el final de la década esta cada vez más cerca, y para colmo mi cumpleaños, pues todo esto sumado me llevó a la siguiente reflexión.
Aunque nací todavía en los 70, no me acuerdo de nada de esta época, mis recuerdos comienzan en la maravillosa (para mí) década de los 80, felices años de música pop, rock alternativo singular, ropa suelta (francamente horrorosa) y peinados cardados hasta el extremo enredo; década de cambios políticos, sociales y económicos y de desarrollo de una generación diferente de personas, muy distintas a generaciones que vivieron su juventud en décadas anteriores. Ahí todo era más estático, duradero, la moda era original y caracterizó aquellos años de destape, de rebelión y novedad.
Los 90 fueron mi juventud, aunque los primeros años de esta década todavía arrastraban modas de los 80 que se resistían a desaparecer por completo, tan arraigadas habían quedado. Fueron los años del comienzo de internet y las nuevas tecnologías, incluidos los móviles “ladrillo” y el desarrollo de una música pop más pegajosa y pasajera, sin tanta personalidad como el pop que le había precedido. Todavía los recuerdo un poco estáticos, esos años de universidad y de comenzar a pensar en un futuro incierto; o, en definitiva, de comenzar a pensar.
Sin embargo, cuando me paro a pensar en la década de los… ¿? ¿Cómo llamarla? En fin, esta primera década del siglo XXI se ha pasado “volando” como se suele decir, sólo se me ocurren generalidades, pero no logro recordar qué ha habido de característico en estos años, salvo ataques terroristas, música pop ya desgastada, rancia e insufrible, el usar y tirar a pleno, el reciclaje… Tecnología que en un par de meses queda obsoleta; constante cambio, consumismo desenfrenado que hace funcionar el sistema capitalista, cadenas de tiendas que hacen parecer iguales a todas las ciudades, trabajos basura, modas tomadas de otras épocas y readaptadas sin mucho gusto ni éxito, etc. Todo muy caótico, perecedero, que viene y se va cual tormenta, sin dejar nada memorable a su paso.
Años de los que tengo la impresión han pasado muy deprisa y ninguno ha dejado una huella particular, no ya personalmente (eso depende de los acontecimientos que a cada uno le ocurran), sino socialmente, o en términos de moda. Posiblemente yo también he vivido deprisa y esto ha influido mucho en la forma de ver estos últimos años. Ha sido el tiempo de mi no muy bien lograda independencia, de mi futuro incierto y sin rumbo, de dar tumbos por doquier y de haber venido a Inglaterra, donde uno no se entera mucho de las cosas y donde parece que no sucede nada, donde parece que la gente viva anestesiada con el único objetivo de comprar y consumir, destino hacia el cual parece que están encaminándose el resto de países.
En definitiva, la vida sigue y hay que mirar hacia adelante, aunque como el pasado es lo que nos ha formado como personas, creo que es bueno a veces reflexionar acerca del mundo en que vivimos, cómo nos hemos desarrollado y llegado a ser como somos. ¿Cómo creéis que seriamos si hubiéramos nacido, por ejemplo, en los años 20? ¿Tendríamos una personalidad completamente distinta o sólo determinados rasgos marcados por la época? Me atrae mucho la historia, pero no sólo en general, sino saber cómo era la gente en otras épocas. Me encantaría poder viajar en el tiempo y ser testigo invisible de lo que ocurría entonces. Pero esto es otro tema, quizá para otro artículo.
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6 comentarios:
¡¿Qué quieres que te diga?! Tenemos la misma edad; crecimos en la misma época; nos desarrollamos por los mismos años; y se nos está pasando el tiempo de la primera década del siglo XXI volando. ¡Ah! cuando en mi Blog dije que me 'gustan las mujeres', es literal, que 'no soy gay' pero tampoco excesivamente mujeriego porque no me como un rosco ni en sueños... :-)
Por favor Isa que nostálgica.....No pienses en el tiempo que se fue...piensa en lo que está por venir. Fueron buenos años, pero los que quedan no tienen porque ser peores.
Un beso!!
(te ha faltado lo de aquellas maravillosas tardes de verano subidas a la vespino...el despertar de la adolescencia)
¿Vespino? Pero si la que se llevaba por Levante era la Mobilette...
A las 22 horas, hoy, en la puerta del Corte Inglés de Goya (Libros), metro Goya. Madrid. Me conoces físicamente por la foto. Voy con amigas y no desentonarías nada si me das la sorpresa de presentarte hoy. Besicos
Pero Francisco, estoy en Inglaterra!! Lo de materializarme en otro sitio espontaneamente estaria bien (lo que me ahorraria en avion...), pero lo he intentado y no funciona, je je.
Espero que pasaras buen fin de semana. Besos
Nada, hija, yo sólo pedí un deseo...
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