Por fin me decidí. No sin ayuda, pero lo hice. Me largo de esta casa (para más referencias, mi anterior entrada). Voy a compartir una con dos amigas españolas (dos hermanas) que han venido teniendo problemas parecidos a los míos en sus respectivas casas. Así que tras mucho hablarlo y darle vueltas nos decidimos a dar el aviso (con un mes de antelación) en las casas donde vivimos ahora y empezamos a buscar casa concienzudamente. Esto fue gracias a la inestimable determinación de una de ellas.
Las tres andamos detrás de unas normas de convivencia básicas: limpieza y tranquilidad. Llevo tanto tiempo viviendo en esta pocilga desquiciante que se me hace raro pensar cómo va a ser vivir en un lugar en el que pueda tener toda la comida en mi parte de la cocina sin tener que contarla ni esconderla; cómo va a ser entrar en la cocina y no tener que limpiarla para poder cocinar decentemente; no encontrar montañas de platos sucios acumulados ni limpios con comida reseca o directamente grasientos metidos en el armario con los demás. Cómo va a ser entrar al baño y encontrarlo limpio, poder dejar las cosas en cualquier superficie sin encontrar uno elementos indeseables (que mejor no describo).
Desde el día en que tomamos esta maravillosa decisión me encuentro más tranquila e incluso más optimista. Obviamente, todavía me queda que sufrir este mes, pero lo intentaré sin acabar de volverme loca.
Por supuesto la búsqueda de casa no ha sido fácil. No entraré en detalles, pero los de la agencia por la cual encontramos la casa no han resultado muy fiables y hemos tenido serios quebraderos de cabeza; aún así hemos pagado sus comisiones y hemos aceptado, movidas sobre todo por las cualidades de la casa (habitaciones grandes, buena situación, muy buen precio por mes). Crucemos los dedos para que no nos dejen tiradas a finales de mes.
Así que la próxima vez que vaya a España, para Navidad, espero hacerlo con el ánimo más levantado y de mucho mejor humor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

3 comentarios:
Bueno, me quedo tranquilo. Me barrunto que el SELUR se va a cabrear conmigo, porque íbamos a ir a arreglarte el tema... pero mejor así. Jejeje :-)
Hola, compañera de blog....Estoy sin ordenador en casa se me ha muerto. Mañana en teoria ya lo tendré solucionado. Así que nada. Ya miraré el blog detenidamente. Un beso!!!
Francisco... no, si aún puedes venir con el SELUR y hacer una limpieza de los "macrobios" estos... ja ja.
Pili, ¿qué te ha pasado en el ordenador? ¿Es es virus aquél que me dijiste el otro día? En fin, ¡buena suerte!
Publicar un comentario en la entrada