lunes, 10 de noviembre de 2008

¿Frío yo? ¡Nunca!

Hay una cosa que me sigue sorprendiendo de Inglaterra, por mucho tiempo que lleve viviendo aquí: la gente que va en manga corta, sandalias y otras prendas veraniegas en pleno invierno. No exagero. Quien haya vivido aquí podrá atestiguarlo sin problema. Yo entiendo que cada persona tiene una constitución física distinta y unos aguantan mejor que otros el frío. Pero cuando hace frío hace frío, y punto. El cuerpo, normalmente a una temperatura media de 36,5º, no puede sobrevivir muy por debajo de ella, como tampoco muy por encima.
Pues en este país parecen no haberse dado cuenta. Ahora que es otoño, aunque en realidad nunca llegamos a tener verano, pues lo pasamos a 15º y lloviendo, la temperatura ha descendido ya hasta unos 8º durante el día. Pues una servidora sale a la calle abrigada hasta los dientes y lo primero que empieza a ver es a gente en manga corta, como si esto fuera Hawai. Pero es que no son uno ni dos, son bastantes. Y en segundo grado están los que llevan esas chaquetas que yo me pongo para esas noches alicantinas de verano, fresquitas. O sea, que más o menos lo mismo. En pleno enero cada año puedo ver en las noches de los fines de semana a las chicas en tirantes y a los chicos en manga corta por la calle, ni tan campantes, aunque eso sí, con los brazos pegados al cuerpo y encogidos, pretendiendo todo lo mejor que pueden que “no pasa nada”.
¿Será una moda o algo? La de pasar frío, qué agradable, qué moda tan genial. Y no sólo pasar frío, lo que yo he descrito arriba es congelarse, es para acabar en el hospital con pulmonía. Como cada vez que veo a alguien así me vuelvo a preguntar con el mismo énfasis que la primera vez cómo pueden soportarlo, aun llevando tanto tiempo aquí, he sacado una conclusión.
En realidad pienso que es una reacción inconsciente al mal clima de este país. Tratan de rebelarse contra él, no lo aceptan, y ¿qué hacen? Pues se ponen manga corta. Pretenden demostrar que el clima es una nimiedad y no se ven afectados por ello. Son valientes, fuertes, pueden contra el frío.
Qué barbaridad, ni por mucho que uno lleve toda la vida viviendo aquí, ni por mucho que uno esté acostumbrado, puede salir a la calle sin abrigo con 8º de temperatura o menos. Que no me cuenten historias. Aún no me he atrevido a preguntarle a nadie por qué lo hacen; el día que lo haga, publicaré la respuesta al misterio en este blog.

3 comentarios:

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

Me gusta lo que has escrito. Me recuerda a cuando viví en New Hampshire, en Estados Unidos. Y, por cierto, comparto lo que dices en el comentario a mi carta de amor; totalmente, pero quería escribirla, porque hay quien todavía cree en el amor. Besos

pilar dijo...

Uyyy, Isa con el buen tiempo que hace por aquí....jejeje.

Un besazo!!!

Francisco José Peña Rodríguez dijo...

Vamos a ver, Isabel, si estoy de acuerdo contigo, lo que pasa es que en todo hay excepciones... tu reflexión sobre el amor, ok; tu reflexión sobre los pequeños bares, ok; pero...